La equinoterapia ayuda a nivel psicológico, físico y social

La psicóloga Cristy Kierig, docente de la Universidad Mayor de San Andrés expuso sobre La psicoterapia como soporte terapéutico o también como lo llama ella la equitación terapéutica. Lo primero que señaló es que para este tipo de tratamiento el paciente no necesita de estar encima del caballo (montarlo), sino también puede acompañar acciones

con el caballo.

 

Aplicando esta terapia, los principales beneficios físico son: lograr mejorar las habilidades motoras gruesas, tener un adecuado control del equilibrio vertical y horizontal, control de las extremidades, mejora la postura, aumenta la coordinación, tonifica los músculos especialmente del tronco y cuello, disminuye la espasticidad, se trabaja la lateralidad.

 

Los beneficios psicológicos son: estimula el sistema propio receptivo que permite tomar conciencia y sentir las posiciones de las partes corporales, principalmente estimula los sistemas circulatorio, respiratorio, sensorial, ayuda a controlar el miedo, la inseguridad , se fortalece temas de reto y se busca cada vez mayores desafíos, mejora el reconocimiento y control de las emociones

 

También esta terapia promueve el respeto, así como la aceptación de responsabilidades en relación con el cuidado del animal, enriquece la comunicación verbal como no verbal. Mejora los patrones y normas de la comunicación interpersonal, transmite el valor de la responsabilidad, la empatía y el respeto por los demás, y proporcionar nuevas experiencias comunicativas

 

Desde Hipócrates, que expresa sobre los beneficios del caballo, es el primero que habla sobre los beneficios en la salud que acompaña a este animal que manda a montar a sus pacientes que va tener efectos positivos en el estado de ánimo de la persona, también Diderot  señaló la relación beneficiosa en la salud del jinete en relación a la  nivelación de todo el cuerpo chassainac neurólogo francés mejor equilibrio postura, movimiento articular y control muscular, genera una mejor estimulación.

 

En 1917 se funda el primer grupo de Equinoterapia para atender a los heridos de la Primera Guerra Mundial. Luego un grupo de enfermeras lleva equinos a un hospital para recuperar enfermos que habían tenido secuelas de la Segunda Guerra mundial a nivel físico y psicológico.

 

Se trabaja con los efectos de la terapia con los equipos por la dimensiones del caballo que permite bienestar, movimiento y marcha con un balanceo adecuado, el calor que emana con una temperatura corporal de 38 grados que genera seguridad, el vínculo emocional que transmite el caballo, la comunicación y sensibilidad que se da porque se requiere de una conexión entre caballo y jinete y si es que está enojado el animal no responderá y no se logrará esa conexión necesaria.

 

Los tres principios básicos en la equitación terapéutica son: Transmisión de impulsos rítmicos al jinete pata provocar continuos ajustes tónico posturales, movimiento tridimensional basado en la teoría de la neuroplasticidad neuronal y transmisión de calor corporal del equipo al jinete.

 

 

La metodología del trabajo en la terapia de equitación terapéutica se trabaja a nivel individual y colectivo con objetivos terapéuticos básicos y un plan de trabajo. Los ritmos no sol lineales y a veces hay que retroceder y en el que el caballo es un mediado. La equitación adaptada es poner al jinete todos los recursos personales  necesarios para que adquiera conocimientos de equitación.

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